Dideso nace a partir de una realidad: personas que han llegado a una situación límite con su hipoteca y que, al buscar ayuda, sólo encuentran soluciones jurídicas que llegan tarde o bien procesos fríos en los que salen perjudicados.
Con el tiempo hemos visto que, cuando una hipoteca ya no se puede asumir, permitir que el banco ejecute casi nunca es la mejor opción. Sin embargo, pocas personas conocen que existe una alternativa real y negociada.
Dideso existe para ofrecer esa alternativa: una salida clara, ordenada y digna, pensada para cerrar el problema financiero de forma definitiva y proteger al máximo a la persona que hay detrás del inmueble.
Durante todo el proceso:
Nuestra forma de trabajar es sencilla, pero exige implicación y experiencia. Analizamos cada caso con calma, sin prisas ni juicios, y explicamos desde el principio qué se puede conseguir y qué no. No prometemos soluciones imposibles ni maquillamos escenarios. A partir de ahí, trabajamos el caso: la venta del inmueble, la negociación con el banco y el cierre final de la deuda. No dejamos partes sueltas ni responsabilidades al azar.
Somos una empresa pequeña y trabajamos de forma cercana. No tratamos los casos como números ni aplicamos soluciones estándar. Hay experiencia, criterio y cuidado en cada decisión. Hacemos las cosas bien, decimos las cosas claras y acompañamos de verdad. Así es como trabajamos cada día.
Explicamos las cosas tal y como son. Sin tecnicismos innecesarios, sin letras pequeñas y sin falsas expectativas.
Trabajamos con situaciones delicadas y somos conscientes del impacto que tienen nuestras decisiones en la vida de las personas. Por eso actuamos con rigor y prudencia.
Detrás de cada caso hay una historia personal. Tratamos cada situación con el respeto que merece y sin juicios.
Nos implicamos en cada caso como si fuera propio, buscando siempre el mejor resultado posible dentro de un marco realista.